Lo que Arroyo soltó por la boca
Ayer, víspera de festivo, cansado de los vaines y con ganas de estar en casita con la llegada de los fríos me puse a hojear el Babelia [buen cambio de imagen] del fin de semana pasado. Al llegar a las páginas de arte me encuentro con un artículo del consagrado artista Eduardo Arroyo, que siempre había despertado mi simpatía tanto por sus obras como por su pasado antifrasquista [que le costó el exilio].Pues en el artículo publicado el pasado sábado se despacha a gusto con el arte contemporáneo, con el arte de este nuevo siglo, con el llamado arte emergente, no sé si lo hace desde el resentimiento, desde la incomprensión, desde el gamberrismo o desde la suficiencia que le otorga que cualquiera de sus obras como poco se cotice a 60.000 euros.
Estas son algunas de las joyitas que el pintor soltó por la boca y con las que estoy en total desacuerdo por su simpleza y sus generalidades:
> "Lo de "promocionar a emergentes artistas españoles" aún produce en mí sarcasmo y estupefacción... y ¡ay del pobre que tenga que ser promocionado!"
> "Según don Alberto Ruiz de Samaniego, el comisario del Pabellón de España de la actual Bienal de Venecia, "es evidente en la actualidad que el mercado corrompe pero también hay que pensar en que produce sus propios efectos, como la desmaterialización de los objetos en media, a-media, multimedia, red". Me pregunto qué comunidad autónoma le habrá nombrado. No, mi querido amigo, el mercado del arte no corrompe. Lo que de verdad corrompe es esta retahíla de tonterías, de corrupción, de cinismo, de ignorancia, de injusticia, de subvenciones en la que estamos metidos."
> "Volvamos a la actualidad, al nuevo Arco, a lo que ha sustituido a aquella malísima gestión de Rosina Gómez Baeza y de sus potentes y temidas asesoras talibanas ya envejecidas inevitablemente porque de todos es sabido que lo que más envejece es la falsa modernidad y la seudovanguardia."
> "En el último Arco, distraído me confundí de puerta y ya casi entrando en el pabellón 7 me topé con un vídeo donde aparecía la extremidad de un hombre blandiendo una manguera de gran potencia, por lo que se adivinaba de la intensidad del chorro, que a tres metros de distancia regaba a una pobre desgraciada en pelotas. [...] ¿Una posible solución? Dividir los dos pabellones, con dos jurados diferentes. Los carrozas con los carrozas y los emergentes con los de la manguera."
Os recomiendo que leáis el artículo íntegro porque no tiene despercio leer el desprecio con el que se refiere al arte de los jóvenes creadores y como hace autobombo consigo mismo. Aún así mis respetos a este creador del siglo XX que creo tiene algunas genialidades.
NOTA1 Acabo de ver Persépolis podría formar parte de una buena muestra de videoarte, os la recomiendo
IMAGEN Retrato de Picasso de Arroyo
Etiquetas: ARCO, Babelia, Eduardo Arroyo, Fernando Ruiz de Samaniego






